Muchas promesas juveniles, que acariciaron títulos sudamericanos, o se endulzaron ganando torneos Cosat e incluso jugaron mundiales, llegan al paso de juniors a profesionales con varias medallas colgadas en el pecho. Pero cuando arrancan en los Futures o Womens Circuit se encuentran con que el primer escalón de su carrera les exige volver a empezar. Entonces se preguntan: ¿recién ahora empieza mi carrera?
La mayoría de los juveniles arrancan alrededor de los 15 ó 16 años a jugar torneos con puntos ATP o WTA. Hablamos claro de los "mortales", porque tenistas como Federer o Martina Hingis hicieron carreras meteóricas y pasaron esta instancia con la velocidad de un saque de Andy Roddick. La mayoría empieza a jugar clasificaciones de torneos ITF, pierden, aprenden, vuelven a perder y siguen aprendiendo. Después de un tiempo sortean las clasificaciones, entran a main draw, y otra vez: pierden, aprenden, vuelven a perder y siguen aprendiendo. La evolución de un jugador no tiene otro secreto que aprender y adquirir experiencia. En los Futures y Womens Circuit el jugador está en la universidad del tenis. Allí los profesores (los rivales) no son considerados, toman examen y lo hacen lo más complicado que pueden. Este es probablemente el primer gran filtro del tenis. Tus evaluadores son rivales que pertenecen a tu misma camada, con las mismas ilusiones, edad y ambiciones, e incluso con mejor preparación y mejores destrezas; pero también experimentados jugadores que Futures que hace tres o cuatro años que transitan la categoría; y hasta alguno que está de vuelta después de jugar Challengers. Si la suerte te favorece, te cruzarás en Futures con un Mariano Puerta o un Gastón Gaudio que están buscando el rumbo (ellos bajaron a los Futures después de tener éxito en el circuito). ¿Suerte decís? Sí. ¿A qué jugador no le gustaría probarse y aprender con "el Gato" al otro lado de la red? Si te preocupa el puntito, estás volando bajo. Hay que aprender y para eso hay que perder, y si es con los buenos, mejor. Eso sí, no hay que perder para siempre. En algún momento tendrás un capital muy importante: la experiencia necesaria para saltar a los Challengers. Lo recomendable es que ese capital no debe acumularse más allá de dos años, a lo sumo tres, porque corrés el riesgo de quedarte para siempre en ese nivel. El paso entonces, para los tenistas de nivel medio, es saltar a los Challenger y volver a repetir: perder, aprender y seguir intentando. En el tenis sólo gana un por torneo, pero aprenden todos. Al final es quien capitaliza el aprendizaje, quien termina celebrando en niveles superiores. Eso sí: si sos adolescente, jugás tu primer Future o Womens Circuit y lo ganás, anda preparando el pasaporte: o tus rivales estaban todos lesionados o tu destino es de top-100 casi con certeza. |